4. ¿COMO TRATAN LOS DOCTORES LA LEUCEMIA?
La leucemia es una enfermedad complicada, por eso se necesita la fuerza
de varias medicinas para poder vencerlas. El tratamiento con todas esas
medicinas se llama Quimioterapia.
Quimioterapia :
Lo más importante de tu tratamiento es llegar a un estado que
se llama remisión, que es cuando no tienes ningún síntoma
de leucemia y cuando tu sangre y los exámenes de médula
ósea no muestran células de leucemia. Remisión no
es lo mismo que curarse.
Muchas personas han estado en remisión por tantos años,
que los doctores creen que se han curado. Pero por ahora, estar en remisión
y mantenerte ahí es la meta. Cuando estás en remisión,
puedes vivir una vida casi normal. La única diferencia es que tienes
que ver al doctor más seguido que otras personas.
La forma en que los doctores te ponen en remisión es por un proceso
que se llama inducción. Durante la inducción, los doctores
usan muchas medicinas y tratan de matar todas las células de leucemia.
Tal vez tengas que estar en el hospital por un corto o largo tiempo y
esto se debe a que las medicinas usadas son muy fuertes y los doctores
quieren estar seguros de que eres capaz de aceptarlas sin ningún
problema para poder regresar bien a tu casa.
Cuando ya estés en remisión, deberás asistir a terapia
de mantenimiento, cuya misión es mantenerte en remisión.
Sin la terapia de mantenimiento, tu leucemia volverá inebitablemente.
El tratamiento puede cambiar por varias razones ya que el mayor problema
de la leucemia es que la remisión puede, en algunos casos, no durar
mucho tiempo y a veces la leucemia vuelve. A esto se le llama recaída.
Cuando se presenta la recaída hay que empezar de nuevo. Tus doctores
tratarán de inducir otra remisión con quimioterapia.
La cantidad de medicina que cada persona toma en quimioterapia se calcula
dependiendo de qué tan altos son, cuanto pesan y como reaccionan
sus cuerpos ante estas medicinas. Mientras más van creciendo y
pesando, las cantidades de medicamentos son diferentes.
El problema de la quimioterapia es que además de matar las células
de la leucemia, tienen otras efectos en nuestro cuerpo que son desagradables:
- Estas medicinas también matan las células de tu sangre:
- Al no tener células rojas te sentirás débil y
cansado.
- Al no tener células blancas no tienes quien te defienda de
las infecciones.
- Al no tener plaquetas puedes tener sangrados
Por esto, los doctores siempre controlarán tu sangre y cuando
las células bajan mucho tendrán que transfundirte.
- Estas medicinas matan las células donde nacen y crece tu pelo,
por eso puedes perder el cabello.
Pueden haber otros problemas que tu doctor explicará poco a poco.
Transfusión de Sangre :
La sangre que es usada para las transfusiones es donada por otras personas
que no tienen leucemia, a las que se le llaman donadores.
La manera en que se hace una transfusión de sangre es poniéndola
directamente en tus venas. Una aguja se inserta en una de tus venas conectada
a un tubo largo y delgado que está conectado a la bolsa que contiene
la sangre. La sangre entra lentamente, de esta manera, si hay algún
problema la transfusión se puede detener.
Las tranfusiones de sangre sólo se usan cuando es necesario y se
tiene que estudiar con mucho cuidado la sangre donada para ver que no
tenga algún tipo de enfermedad.
Radioterapia :
Esta es otra forma de tratamiento y que sólo se usa algunas veces.
No todos los niños con leucemia reciben radioterapia. La cantidad
de radiación usada se mide cuidadosamente para matar sólo
las células malas sino mataría muchas células buenas
también.
Cuando la radioterapia es usada en personas que tienen leucemia, se utiliza
la radiación craneal y sólamente la cabeza recibe la radiación,
por eso radiación craneal significa radioterapia a la cabeza.
La radioterapia no duele del todo y no toma mucho tiempo. Puede producir
que se caíga el pelo o algunas veces provocarte un poco de náuseas;
también sentirás más sueño que de costumbre,
hasta un mes depués de que el tratamiento haya terminado.
El cuarto en donde se recibe éste tratamiento se verá así
x (presentar la imágen del cuarto).
El doctor, que lo llamaremos radioterapeuta medirá tu cabeza.
Te acostarán de espalda o de lado y la máquina se moverá
hasta llegar al punto marcado por el doctor en tu cabeza. Apagarán
las luces del cuarto y una luz que sale de la máquina irá
directamente a tu cabeza. Es muy importante no moverse hasta que el radioterapeuta
lo indique.
Todos saldrán del cuarto menos tu, ellos irán a otro cuarto
en donde están los controles de la máquina. No debes preocuparte
por estár solo. Después de esto el doctor regresará
al cuarto para alejar la máquina de ti y por ese día el
tratamiento habrá terminado.
|